Presentación

"Valga este blog para arrancar cincuenta minutos al día para mí. A solas, con mis pensamientos, mientras camino del portal de casa al final del pueblo, y del final del pueblo al portal de casa. Cincuenta minutos exactos, sino me encuentro a alguien conocido y paro para una parrafada.

Siempre me ha gustado caminar, diariamente, pero los derroteros vitales me han empujado a una larga temporada de vehículos a motor. Pero ahora el cuerpo me pide piernas, movimiento, y aire fresco."

viernes, 1 de agosto de 2014

Mutilación.

Al hilo de los árboles, como se leerá al final de esta entrada, me he ido enredando en el origen de la violencia. Eso me pasa porque diariamente veo una exagerada violencia en general, pero específicamente contra las personas niñas y claro, me da por pensar largamente sobre el asunto. ¿De dónde nace esa violencia? ¿Es, como nos quieren hacer creer, inherente a la condición humana?. Yo, que he tenido a mis recienes en brazos largamente, sé que no.
Después de muchos procesos personales, y muchas investigaciones he dado con la clave que para mí lo explica todo. La rotura del continuum. Venimos preparadas desde el útero para encontrarnos con unas condiciones biológicas, también llamada, estado de simbiosis materno, que en nuestra sociedad se violenta desde el puro nacimiento.

No somos violentas por naturaleza, pero todo lo que nos van haciendo por el camino, influye, y mucho. La violencia en la infancia, la violencia obstétrica, el nacimiento violento, la separación de la madre, la falta de cuerpo, la ansiedad de la separación, en definitiva, unos niveles de cortisol en sangre muy difíciles de eliminar para el cuerpo de un bebé (que viene diseñado para vivir en modo complaciente, y se ve avocado a vivir en modo supervivencia). Todo esto se explica muy bien en tres documentos que son fundamentales para entender y cuadrar muy bien estos conceptos. Los textos de Casilda Rodrigañez, especialmente el Asalto al Hades, segunda parte, el libro "El concepto del Continuum", de Jane Liedloff, y el documental, "Restoring de original paradigm", de Nils Bergman.

Hace poco, escuchaba también hablar del continuum relacionado con la orientación del deseo, defendiendo la postura de que entre los polos genéricos de hombre-mujer, había todo un contínuum de variedades que la sociedad no debería obviar. Y estoy plenamente de acuerdo.

El daño que produce la violencia estructural, cuándo no la cuestionamos, es infinito. Y produce largas cadenas de dolor, que se va viendo como normal, pero no lo es. Hemos nacido para el placer, para la vida que merece la pena ser vivida, y en ese lugar quiero estar y quiero que estemos todas. Por eso, cuándo me asaltan los miedos, lucho, lucho contra la mutilación gratuita de una infancia que tiene que cargar con más mochilas de las que puede.

Las niñas son de los árboles, son de subir, de escalar, de explorar... por eso, no podemos mutilar los árboles para que las niñas no suban y no se caigan. Son nuestros miedos, nuestras neuras, hagámonoslas mirar, pero dejemos a las niñas en paz.




(nogal serrado en sus ramas bajas para que las niñas no se pudieran subir en él...).

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